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lunes, 13 de julio de 2015

Anatomía de Grey. Temporada 3.

Capítulo 1. Ha llegado la hora.
"En el quirófano, el tiempo pierde significado. Entre las suturas y salvar vidas, la hora deja de importar: quince minutos, quince horas. En el quirófano, los mejores cirujanos consiguen que el tiempo vuele. Sin embargo, fuera del quirófano, el tiempo disfruta haciéndonos la vida imposible. Puede hasta con quien parece más fuerte. Va más despacio y sobrevuela nuestras cabezas, hasta que se congela, dejándonos atrapados en un instante, incapaces de movernos en una dirección o en otra.
El tiempo vuela. El tiempo no espera a nadie. El tiempo cura todas las heridas. Todos queremos más tiempo. Tiempo para levantarnos, tiempo para crecer, tiempo para dejar que pase. Tiempo..."
Meredith Grey. 

Capítulo 2. Soy un árbol.
"Los catorce mil millones de neuronas que tiene nuestro cerebro se mueven a una velocidad de setecientos kilómetros por hora. La mayor parte del tiempo no podemos controlarlas: cuando nos da un escalofrío, cuando se nos eriza la piel, cuando nos excitamos, la adrenalina. El cuerpo sigue sus impulsos de forma natural. Algo que tiene mucho que ver con por qué nos cuesta tanto controlar los nuestros. A veces tenemos impulsos que preferimos no controlar. Aunque nos arrepintamos de no haberlo hecho.
Nuestro cuerpo es esclavo de nuestros impulsos. Pero lo que nos hace humanos, es lo que controlamos. Tras la tormenta, tras el arrebato, cuando la niebla se disipa, podemos arreglar el desastre que hemos causado. Podemos dejar atrás el pasado. Pero, de pronto..."
Meredith Grey.

Capítulo 3. Fantasías pasajeras.
"Los cirujanos fantaseamos con operaciones complicadas e inverosímiles. Alguien se desmaya en un restaurante y le abrimos con el cuchillo de postre o le reemplazamos una válvula con una zanahoria. Pero, de vez en cuando, tenemos otras fantasías. Casi todas nuestras fantasías se desvanecen al despertarnos y quedan desterradas en lo más profundo de la mente. Aunque, a veces, si nos esforzamos, podemos vivir ese sueño.
La fantasía es sencilla. El placer está bien. Y a dos bandas es mejor. El dolor es malo. Y no sentir dolor es mejor. Pero la realidad es diferente. El dolor existe porque quiere decirnos algo. Y si es posible disfrutar sin acabar con dolor de estómago, quizá esté bien. Quizá algunas fantasías sólo deban existir en sueños."
Meredith Grey.

Capítulo 4. Lo que soy.
"Llega un momento durante la residencia en el que los internos van comprendiendo quiénes son como médicos y en qué clase de cirujanos quieren convertirse. Si les preguntas, te lo dirán: quieren ser cirujanos generales, cirujanos ortopédicos, neurocirujanos... Distinciones que apenas describen su área de especialización. Definen quienes son, porque fuera del quirófano, no es que los cirujanos no sepan quiénes son, es que temen averiguarlo."
Meredith Grey.

Capítulo 5. Oh... la culpa.
"Lo primero: no hacer daño. Como médicos, debemos hacer este juramento. Pero el dolor sobreviene, y después la culpa. Y no hay juramento que valga para eso. La culpa nunca llega sola, trae compañía: la duda y la inseguridad.
Lo primero: no hacer daño. Más fácil de decir que de hacer. Podemos hacer todos los juramentos del mundo, pero la mayoría de nosotros hace daño continuamente. A veces, aunque tratemos de ayudar, hacemos más daño. Y de pronto, la culpa asoma la cabeza. ¿Qué hacer cuando la culpa depende de ti? Debemos tomar una decisión: o dejamos que la culpa nos lleve a hacer lo que nos trajo problemas, o aprendemos de la culpa y nos esforzamos por superarlo."
Meredith Grey.

Capítulo 6. Deja que los ángeles se suiciden.
"Lograrlo, conseguir de verdad, ser cirujano requiere la máxima entrega. Debemos desear coger un bisturí y hacer una incisión que puede ser o no más perjudicial que beneficiosa. Todo se reduce a entregarse. Si no lo hacemos, no deberíamos ni siquiera coger el bisturí.
Hay momentos en los que hasta a los mejores les cuesta entregarse. A veces nos sorprende que en muchas ocasiones nos permitamos renunciar a la entrega. Entregarse es complicado. Y otras veces nos sorprende lo profundamente que nos hemos entregado. Porque entregarse de verdad requiere esfuerzo, y sacrificio. Y por ello, a veces, aprendemos del modo más duro, que hay que sopesar muy bien nuestra entrega."
Meredith Grey.

Capítulo 7. Donde deben estar los chicos.
"A los cirujanos nos enseñan a buscar enfermedades. A veces es fácil detectar el problema. Casi siempre hay que ir paso a paso. Primero, explorando la superficie, buscando los síntomas. Un bulto, una lesión, o un tumor. Casi nunca podemos averiguar lo que le pasa a alguien con sólo mirarlo. Porque por muy buen aspecto que tenga el exterior, quizá el interior esconda una historia muy diferente.
No todas las heridas son superficiales. Casi todas las heridas son más profundas de lo que pensamos, no se ven a primera vista. Y luego están las heridas que nos cogen por sorpresa. El truco está en hurgar en la herida hasta encontrar la verdadera causa del dolor. Y cuando la encuentras, hay que dejarse la piel hasta curarlo."
Meredith Grey.

Capítulo 8. Mirando al sol.
"Poca gente sabe que el ojo humano tiene un ángulo muerto en su campo de visión. Hay una parte del mundo ante la que somos literalmente ciegos. El problema está en que a veces el ángulo muerto nos oculta cosas que no deberíamos ignorar. A veces, los ángulos muertos nos permiten ser alegres. 
En el caso de los ángulos muertos, quizá nuestro cerebro no se equivoca, quizá esté protegiéndonos."
Meredith Grey.

Capítulo 9. De un susurro.
"Los médicos conocemos los secretos de todo el mundo: sus historias clínicas, sus experiencias sexuales. Información tan esencial para un cirujano como un bisturí, e igual de peligrosa. Guardamos secretos, es necesario, pero no se pueden guardar todos los secretos.
A veces, la traición es inevitable. Cuando nuestros cuerpos nos traicionan, la cirugía suele ser la clave para recuperarnos. Cuando nos traicionamos entre nosotros, el camino para recuperarnos no está tan claro. Hacemos lo que haga falta para volver a ganarnos la confianza perdida. Pero algunas heridas, algunas traiciones son tan hondas, tan profundas, que no hay forma de reparar lo que se ha perdido. Cuando eso ocurre, sólo nos queda esperar."
Meredith Grey.

Capítulo 10. No te quedes tan cerca de mí.
"Cuando acaba el día, lo que todos deseamos es tener a alguien cerca. Guardar las distancias y fingir que no te preocupan los demás no es más que una sarta de mentiras. Elegimos a las personas que queremos que estén cerca. Y cuando las hemos elegido, nos quedamos junto a ellas. Aunque les hagamos daño. La gente que se queda contigo cuando el día llega a su fin es la que merece la pena conservar, aunque a veces cerca es demasiado cerca. Sin embargo, a veces, la invasión de tu espacio personal es lo que necesitas."
Meredith Grey.

Capítulo 13. Grandes esperanzas.
"Nadie cree que su vida acabará siendo de lo más normal. Todos pensamos que será fantástica. Desde que decidimos ser cirujanos, tenemos grandes esperanzas: esperamos hallar avances, ayudar a la gente, marcar la diferencias. Tenemos grandes esperanzas sobre quiénes seremos, y luego llegamos hasta aquí.
Todos creemos que nos irá bien, y nos sentimos decepcionados cuando no se cumplen nuestras expectativas. Pero a veces nuestras esperanzas se frustran. A veces, lo que esperas es peor si lo comparas con lo inesperado. La razón por la que nos aferramos a nuestras esperanzas es que lo que esperamos es lo que nos mantiene vivos, en pie, esperando. Esperar es sólo el comienzo. Lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas."
Meredith Grey.

Capítulo 14. Deseos y esperanzas.
"Los cirujanos vivimos en un mundo de panoramas desalentadores. Procuramos no esperar que las cosas acaben bien porque acaban mal en demasiadas ocasiones. Pero, de cuando en cuando, sucede algo extraordinario. Súbitamente parece posible que haya esperanzas. De cuando en cuando, ocurre algo asombroso. Y a pesar de lo que nos dicta la razón, recuperamos la esperanza.
Los médicos estamos entrenados para ofrecer a los pacientes sólo los hechos. Pero lo que ellos quieren saber es: ¿Desaparecerá el dolor? ¿Me encontraré mejor? ¿Estoy curado? Lo que nuestros pacientes quieren saber es: ¿Hay esperanzas? Inevitablemente, a veces, te enfrentas a un panorama desalentador. Cuando el cuerpo de un paciente le traiciona y la ciencia le ha fallado, cuando el panorama más desalentador se hace realidad, sólo nos queda aferrarnos a la esperanza."
Meredith Grey.

Capítulo 15. Caminando sobre el agua.
"En la ciencia, se dan las desapariciones. Las enfermedades se desvanecen, los tumores huyen. Abrimos a alguien y descubrimos que ya no tiene cáncer. No tiene explicación, ocurre pocas veces, pero sucede. Lo llamamos diagnóstico erróneo. Decimos que no lo habíamos detectado. Cualquier explicación, menos la verdad. La vida está llena de desapariciones. Si algo que no sabíamos que teníamos desaparece, ¿ya no existe?"
Meredith Grey.

Capítulo 16. Ahogándose en tierra firme.
"Las desapariciones suceden, los dolores se van, la sangre deja de fluir, y la gente se desvanece. Tengo más que decir, mucho más. Pero he desaparecido."  
Meredith Grey.

Capítulo 17. Una especie de milagro.
"Hay milagros médicos. Al rendir culto al altar de la ciencia, no nos gusta creer en los milagros. Pero existen, suceden. No podemos explicarlos ni controlarlos, pero están ahí. Hay milagros en la medicina, ocurren a diario, aunque no siempre cuando más los necesitas.
Cuando un día así termina, un día en el que se han atendido muchas oraciones y otras no. Pensamos que existen milagros, traspasamos el abismo con la mano, y a veces, contra todo pronóstico, contra toda lógica, tocamos a quien queremos."
Meredith Grey.


"Creo que creer que sobreviviremos 
es lo que nos hará sobrevivir."
Isobel 'Izzie' Stevens.


Capítulo 18. Cicatrices y recuerdos.
"Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados, como si fueran mapas secretos de nuestra historia personal, vestigios de nuevas heridas. Algunas heridas se cierran dejándonos sólo una cicatriz, pero otras no. Algunas cicatrices las llevamos a todas partes, y aunque la herida cierre, el dolor persiste. 
¿Cuáles son peores: las nuevas heridas terriblemente dolorosas o las viejas que debieron cerrarse hace años pero no lo hicieron? Quizá las viejas heridas nos enseñan algo, nos recuerdan donde hemos estado y lo que hemos superado. Nos enseñan qué debemos evitar en el futuro, o eso creemos. Aunque en realidad no es así, hay cosas que debemos aprender una y otra vez."
Meredith Grey.

Capítulo 19. Mi error favorito.
"Los cirujanos siempre tienen un plan: donde cortar, donde poner el clamp, donde coser. Pero hasta en los mejores planes surgen complicaciones, las cosas pueden ir mal y te dejan en bragas.
Los planes no cuentan con lo inesperado y cuando algo no sale como pensábamos, en el quirófano, o en la vida, debemos improvisar. Aunque a algunos se les da mejor que a otros. Algunos tenemos que acudir al plan B, y aprovecharlo al máximo. A veces, lo que queremos es lo que necesitamos. Pero otras veces, lo que necesitamos es un plan nuevo."
Meredith Grey.

Capítulo 20. Una y otra vez.
"El historial de un paciente es tan importante como sus síntomas. Nos ayuda a decidir si su acidez de estómago es un ataque al corazón, o si una jaqueca es un tumor. A veces los pacientes intentan reescribir sus historiales. Niegan que fuman u olvidan mencionar ciertas drogas: detalles que en una operación pueden equivaler al beso de la muerte. Podemos ignorarlo cuanto queramos, pero nuestro pasado acaba por reaparecer para perseguirnos.
Hay gente que cree que sin un pasado nuestras vidas no son nada. Llegado el momento todos debemos decidir. ¿Recurrimos a lo que sabemos? ¿O damos un paso hacia algo nuevo? Es difícil que el pasado no te persiga. Nuestra historia es la que nos determina, la que nos guía. Nuestra historia resurge una y otra vez. Así que debemos recordar que a veces la historia más importante es la que construimos."
Meredith Grey.

Capítulo 21. Deseo.
"Como internos sabemos lo que queremos: llegar a ser cirujanos, y hacemos lo que sea por conseguirlo. Examinarnos, trabajar 100 horas semanales, estar de pie durante horas... Lo que nos pidan, lo hacemos. Lo peor es reconciliar nuestra gran ambición, ser cirujanos, con las demás cosas que queremos. 
A menudo, lo que más queremos es lo único que no podemos tener. El deseo nos rompe el corazón, nos extenúa. El deseo puede destruir nuestra vida. Pero aunque desear algo puede ser muy duro, los que más sufren son quienes no saben lo que quieren."
Meredith Grey.

Capítulo 22. El otro lado de esta vida (Parte I).
"El sueño es alcanzar la felicidad cuando cumplamos nuestros objetivos. Encontrar nuestra media naranja y acabar el período de interinidad es nuestro sueño. Y cuando lo logramos, como somos humanos, nos ponemos a soñar con otra cosa. Porque si éste es el sueño, nos gustaría despertarnos. Ya, por favor."
Meredith Grey.

Capítulo 23. El otro lado de esta vida (Parte II).
"Llega un momento en el que aceptamos que el sueño se ha convertido en una pesadilla. Nos decimos que la realidad es mejor. Nos convencemos de que es mejor que el sueño. Pero los más fuertes, los más decididos, nos aferramos a ese sueño. O nos encontramos con un nuevo sueño que no esperábamos. Nos despertamos y nos sentimos, contra todo pronóstico, llenos de esperanza. Y con un poco de suerte, nos damos cuenta de que pase lo que pase, sea como sea nuestra vida, el verdadero sueño es ser capaz de soñar."
Meredith Grey.

Capítulo 24. Probando 1, 2, 3.
"La formación de un cirujano no acaba nunca. Cada paciente, cada síntoma, cada operación es un examen, una oportunidad para demostrar cuánto sabemos y cuánto nos queda por aprender."
Meredith Grey.

Capítulo 25. ¿No lo teníamos casi todo?
"Ser jefe de cirugía es una gran responsabilidad. Cada uno de los pacientes de cirugía del hospital es tu paciente, seas tú quien los opere o no. El bisturí eres tú. Debes mirar a los ojos a la familia, y decirles que tu equipo ha hecho todo lo necesario para salvar a su hijo, a su marido, a su mujer. Te absorbe, te ocupas de las familias de otras personas. La responsabilidad te lleva a ocuparte de otros y de sus familias, y sacrificas la tuya propia."
Richard Webber.

sábado, 4 de enero de 2014

One Tree Hill.

"A veces es fácil sentirse como si fueras el único en el mundo que lucha, que está frustrado o insatisfecho, y que va tirando a duras penas.
Pero esa sensación es mentira porque si resistes, si encuentras el valor para enfrentarte a todo un día más, alguien o algo te encontrará y todo se arreglará. Porque todos a veces necesitamos ayuda, a alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo, que nos recuerde que no siempre es así, y ese alguien está ahí fuera, y ese alguien te encontrará."
Lucas Scott.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Rosa Montero:"Cuando escribes una novela, hablas de cosas tuyas que ya no lo son".

Debo olvidarte.
Debo dejar de soñar con un futuro juntos.
Mirar a tu alrededor es muy difícil para ti.
Tu pasado persiste en tu presente, y no te deja ser feliz.
Anclando tu infelicidad a mi amarga vida.
Dejas retazos de esperanza para que algún día la olvides.
Olvides esos recuerdos hermosos que ahora te atormentan.
Sufro una larga espera cada día, anhelando que me busques.
Sin embargo, piensas en ella y preguntas por ella siempre que puedes.
Sin darte cuenta de su cruel indiferencia y de sus vagas miradas.
Ella ya está con otro, ése otro que era tu amigo.
Aun así no la olvidas. Es lógico que te duela, pero no puedes seguir así.
Uno de mis mayores placeres es escucharte cantar, y por supuesto, verte sonreír.
Si supieras que eres el primero que despierta mis celos...
No es raro que eso suceda, inseguridad e incertidumbre es lo que siento.
Una incertidumbre que no me deja hacer nada, sólo pensar en ti.
Not fully present, concentración nula, únicamente tú, apareces en mi mente.
Me aturdes, mientras navego en un mar de dudas, en un barco sin timón ni capitán, a la deriva.
No te pido que olvides tu pasado con ella.
Sólo te pido que olvides las esperanzas de volver con ella en tu presente y el sueño de disfrutar tu futuro con ella.

D. M. R.

martes, 31 de julio de 2012

Harta.

Estoy harta de ser pobre, de no tener dinero, y de que por ello, tenga que privarme de cosas que me gustan, cosas en las que puedo invertir y que me podrán servir en un futuro. Harta de que la economía sea el tema principal de conversación en mi casa, de que mis padres no "encuentren" trabajo, y tampoco lo busquen. Harta de no poder ir a la playa o algún otro lugar porque se gasta gasolina, y la gasolina lleva al gasto de dinero. Harta de que se me presenten oportunidades maravillosas y útiles en mi vida, y no pueda aceptarlas porque no tengo dinero. Harta de que mis padres piensen cosas malas de mí. ¡Hacerle los deberes a otro! Por favor... Jamás haría eso, va en contra de mis valores y principios como persona. Ayudar, sí; hacer las cosas de otro con esfuerzo y que el mérito se lo lleve él, ¡NO! Más que nada porque no le estaría haciendo un favor, al contrario, estaría cometiendo un error garrafal.
Poder ver las estrellas y los planetas sería como un sueño hecho realidad; igual que aprender canto, guitarra o piano, pero ninguno de esos sueños se cumplirá mientras dependa de mis padres.
Dinero, Dinero everywhere! No sé cómo hemos podido convertirnos en una sociedad tan materialista. Para todo hace falta dinero: para ingresar en un colegio, para aparcar, para ver una escultura... Hay pagos que se entienden, pero otros son excesivos.

- ¿Te vas a acostar un rato? -pregunta.
+ ¡Sí! Voy a intentar evadir esta realidad limitada de mi vida por culpa de papeles de colores y monedas sin valor. -asiento con la cabeza y me quedo pensando. -.-''

viernes, 10 de febrero de 2012

Trato de seguir luchando, pero a veces paso... =|


A veces, de repente siento que nadie me entiende
Que todo se vuelve en mi contra, todo me agobia
Pago con la gente que más quiero, lo que noto sin motivo
Entonces ni siquiera siento lo que digo
Camino, triste, cabizbaja y seria
No necesito nada, déjame estar sola enserio
Cuando estoy a solas pienso en quitarme del medio
Me juro a mí misma sonreír, pero no hay remedio

A veces, no consigo deshacerme de esta culpa
Trato de seguir luchando, pero a veces paso
Es tan duro despertar y ver que nada cambia
Que todo cuando hagas será tan sólo un fracaso
A veces, miro todo cuanto tengo y no me basta
Me da miedo seguir avanzando, creciendo
Y sufriendo cada día por el amor y la pasta
Porque sé que nada es para siempre y que todo se gasta

Intento mejorar como persona cada día
Hablo conmigo y me digo siempre: "¡Reacciona!"
Me propongo demasiadas metas en mi vida
Pero nada cambia, todo sigue igual, nada funciona
Me pregunto absurdamente cosas que no entiendo
¿Cuál es mi lugar? ¿Adónde voy? ¿Qué estoy haciendo?
Siguen pasando los años, y voy comprendiendo
Que lo único que se larga y no vuelve nunca es el tiempo

(Estribillo)

Me da rabia no poder ser como quiero ser
Ver la vida de la forma en que jamás la quise ver
Actuar de otra manera, tener otro parecer
No hacer aquello que quiero por el temor a perder
Crecer, no darme cuenta, convertirme en otra cosa
Totalmente diferente a aquello que prometí
Dije que nunca lo haría que ni lo imaginaría
Un mal día me despierto y admito que soy así

Odio los domingos, no me gustan para nada
Están para recordar los errores que tuve
Mis sueños se largan, se quedan entre las nubes
¿Quieres un consejo? ¡Pase lo que pase nunca dudes!
Odio este presente, este momento lo presiento
Amanece como siempre luego queda anochecer
Cada domingo me recuerda ese tipo de persona
Con la que siempre he soñado y que nunca he podido ser

No puedo aliviarme, no intentes ayudarme
Sé que soy la responsable y nunca paro de culparme
No dejo de complicarme, pido largarme sola
Y si fuera así, pediría que alguien viniera a buscarme
Otro día sin respuesta, sin nada para curarme
Cada vez hay menos tiempo y no paro de preguntarme
A veces, pienso que estoy loca, yo necesito expresarme
Ésta es la única manera que tengo para explicarme

(Estribillo)

Es muy duro seguir así, ¿y qué me queda?
¿Vivir soñando? No creo que se pueda
Duele cumplir años, sin saber lo que me espera
Muy poca alegría dentro, demasiada pena fuera
No funciona así, funciona por impresiones
Somos ilusiones, sensaciones y emociones
Sé que pasaré mi vida atada a una tristeza eterna
Pero el resto de la gente pensará que son canciones

¡Quiero marcharme de aquí! ¡Saltar y vivir!
Escapar de esta depresión, dejar de sufrir
Pasar del ayer, sonreír y hasta seguir caminando
Sin pensar en nada y tan sólo fluir
Notar que por una sola vez puedo ser feliz
Ver a mi familia bien, escuchar que no se acaba
Despertar con ilusión y que lo primero que vea
Cada mañana a mi lado, sólo sea su mirada


Hacerla feliz a Ella que sepa que lo he logrado
Que la frase de mi pecho nunca jamás la he olvidado
Quiero vivir cada sueño, y que por una vez se cumpla
Que salgan las cosas bien, y dejar de sentir la culpa
Sentirme orgullosa, alegre y viva
Que la tristeza y la pena sientan lo que yo he sentido
Alcanzar cada promesa que hice un día conmigo misma
Y decir: "¡Se acabó!", porque ya lo he conseguido

(Estribillo)